Promoción de Inscripción

En los meses de Junio y Julio de 2016, tendremos promociones de inscripción. Pregunten en la Dirección Escolar y hagan uso de su promoción para en la inscripción del ciclo 2016 – 2017. Esta promoción de inscripción aplica para todos los niveles de servicio de Guardería y Kínder. Más información directamente en oficina o vía electrónica al mail de información: [email protected]

Niveles del Maternal

Lactantes – Maternal

Para niños de 45 días a 3 años en donde los niños aprenden a convivir con el medioambiente y a desarrollar su mente y su cuerpo en un espacio armonioso y recreativo en el cual los bebés tienen atención personalizada con gente totalmente preparada.

Amarillo- 45 días – 6 meses

En esta etapa tu hijo aprende a sentirse cómodo, protegido y seguro; para que tenga las habilidades que requiere, como el sostener la cabeza por si solo, reaccionar ante los estímulos auditivos y visuales y fortalecer sus músculos.

Naranja 6- 1 años

Aquí tu hijo aprende el cómo hacer que las cosas sucedan y así interesarse y explorar el mundo que los rodea, aparece la intencionalidad, impulsándolos a sentarse por si solos, buscar el objeto deseado, gatear y comenzar a ponerse de pie.

Azul 1 a 1.6 años

A está edad tu hijo comienza a expresarse y encuentra métodos de comunicación para obtener lo deseado, aprende a caminar y esquivar objetos.

Morado 1.6 años – 2 años

Comienzan a solucionar problemas, empiezan a comprender que por cada acción hay una reacción. Por eso es importante enseñarles buenos hábitos y límites. El niño corre, tiene la intención de saltar, marcha y empieza a darse a entender por medio del habla.

Verde 2- 3 años

El niño comunica sus ideas y empieza a desarrollar su imaginación; por eso hay que llevarlos al mundo mágico de la creatividad en donde con 2 sillas y una cobija puedes crear una gran casa llena de sorpresas. En esta etapa el niño salta, camina de puntitas, construye una torre de 8 cubos, sube y baja escalones por si solo y realiza preguntas.
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Actividades Lúdicas

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Actividades Lúdico-Educativas

La primera infancia es una de las etapas más decisivas para el desarrollo del ser humano, ya que en ella se establecen las bases de las capacidades: cognitivas, sociales y afectivas, indispensables para adaptarse al mundo.

¿Qué es una actividad lúdico- educativa?

Son actividades en las que se permite a los peques manipular diversos materiales, enfrentarse a problemas o situaciones que representan un reto para ellos y tienen la libertad para jugar auto iniciada y auto dirigidamente. Interactúa con más niños, adquiere límites y buenos hábitos.

¿Qué es una capacidad para la vida?

Es el conjunto de: conocimientos, habilidades y actitudes presentes por desarrollar, que nos permiten interactuar con el mundo que nos rodea. Las capacidades se construyen, desarrollan, fortalecen y actualizan a través de actividades.

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A continuación, una pequeña probadita de todo lo que nuestros peques aprenden día a día de una manera divertida e interesante. Estas actividades las puedes llevar a cabo en tu casa para reafirmar los conocimientos Lúdico – Educativos que tu peque realiza en nuestra Guardería y Kínder.

EDAD GUARDERÍA: Azul – Morado de 1 a 1 año 11 meses
“Subo y bajo”

En un espacio amplio y libre de objetos que puedan poner en riesgo la integridad física del peque, se colocarán los bloques en forma de círculo dejando un espacio considerable entre cada bloque. Mostrarles cómo subir y bajar de un bloque a otro, procurando que utilicen sus dos pies, respetando el turno de cada compañero; motivar en todo momento a los peques para que logren realizar esta actividad sin ayuda de un adulto.

“Mini circuito”

En un espacio amplio y seguro, se coloca en forma de círculo y dejando un espacio considerable entre cada objeto: un túnel, tres colchonetas en fila y una hilera de aros; ordenar a los pequeños en fila y mostrarles como pasar gateando dentro del túnel, correr a las colchonetas y rodar por encima de ellas en forma de “taquito”, caminar hacia los aros y brincar de uno a otro para volver a formarse y repetir la acción las veces que dure la actividad. Al menos 5 veces cada peque.

“Jugando con pelotas”

Este juego se puede realizar dentro del salón de clases o en el patio, en ambos espacios verificar que esté libre de objetos que puedan poner en riesgo a nuestros niños. Se proporciona una pelota por peque e invitarlos a rodarla por el piso y gatear para volver a tomarla, cambiar el ritmo para ahora lanzarla hacia arriba y que ellos intenten atraparla con ambas manos. Posteriormente dejarlos jugar libremente con las pelotas para que descubran otros movimientos con su cuerpo.

“Cuenta cuentos”

Esta actividad se realiza en un espacio cómodo libre de ruidos o con música blanca como fondo; sentados en círculo, se lee uno o varios cuentos de interés para los peques. Preferentemente con imágenes grandes y llamativas. Al mismo tiempo en que se va leyendo, se muestran las imágenes; permitiéndoles que repitan las palabras que se mencionan y así sea esta actividad más interesantes para ellos. Algunos pequeños no repiten las palabras, pero en su mente van aprendiendo y reforzando el lenguaje. Después de escuchar el cuento permitimos que observen diferentes libros con imágenes coloridas y alegres.

“La caja de sorpresas”

Esta actividad se realiza dentro del salón, los niños se sientan en un lugar cómodo (colchonetas o tapetes); de manera alegre, mostrarles la caja de sorpresas para causar en ellos interés y curiosidad por observar los objetos que saldrán de ahí. En dicha caja se habrán guardado previamente diferentes objetos de uso común como: vasos, cucharás, ropa, juguetes, animalitos, frutas, verduras de plástico, etc. Pasará uno por uno a sacar un objeto al azar y lo mostrará al grupo, la miss titular preguntará ¿Qué es esto? Y dirá en voz alta el nombre del objeto que haya salido, motivando ella junto con la miss asistente para que los peques repitan en voz alta.

“Moviendo mi cuerpo”

Salir al patio y entonaremos canciones infantiles que sean del agrado de los pequeños, en las cuales mencionaremos diferentes partes del cuerpo, tocar o mover cada parte del cuerpo que se va mencionando al ritmo de la música y estimularlos a que ellos también canten; ampliando así su vocabulario y aprendan los nombres de las partes que componen su cuerpo. Estas canciones son infantiles y con ritmos pegajosos, para que el aprendizaje sea sano y enfocado a su edad.

“Bailando al ritmo de la música”

Podemos bailar en el patio o en nuestro salón, escuchar música infantil en diferentes ritmos: lento, rápido, muy rápido etc., motivándolos a mover su cuerpo siguiendo cada ritmo, mencionando qué partes del cuerpo mover y cómo moverlos, por ejemplo: arriba las manos, debajo de rodillas, a un lado la cadera, al otro lado la cadera, adelante con un brinco, atrás con un paso, aplaudiendo todos, brincando alto, girar con los brazos extendidos, agacharse y saltar, etc.

“Alberca de pelotas”

Sentaremos a los niños alrededor de la alberca de pelotas y los motivaremos a patear las pelotas indicando el ritmo: puede ser lento o rápido, luego deben de pararse por fuera de la alberca y manotear las pelotas indicando el ritmo. Para finalizar, permitirles jugar libremente en la alberca, estableciendo límites claros como: no golpear a mis compañeros, cuidar la alberca, ingresar sin zapatos, etc. Así fomentamos la sana convivencia en el espacio común de la escuela.

“Una torre muy alta”

Sentados en un círculo sobre colchonetas o parados alrededor de una mesa (depende de la cantidad de niños y espacio que tengamos asignado), proporcionarles cubos y jugar con ellos a formar torres. Estimularlos verbalmente para que realicen torres cada vez más altas, enseñándoles a compartir los cubos y recoger el material al terminar de utilizarlo. Es muy importante que la miss Titular y la miss Asistente, apoyen a los peques para que aprendan a colocar los cubos y comiencen a darse cuenta de cómo montar uno sobre otro.

EDAD GUARDERÍA: Verde de 2 a 2 años 11 meses.
“Haciendo mi propia plastilina”

Dentro del salón de clases se les mostrará el material a utilizar: harina de trigo, pintura vegetal, aceite comestible, sal de mesa y agua. Mencionarán cada uno y sentirán las texturas que tienen mencionando: suave – duro – pequeño – colorido – etc. Se les proporcionan los materiales y se revuelven sobre la mesa (con ayuda de las misses); teniendo cuidado especial en que no la coman. De ser necesario, la miss titular puede hacer la plastilina y repartirla o si son pocos peques, ellos pueden crearla.
Continuando, poco a poco los materiales formarán una masa elástica. Se les permitirá manipularla para que experimenten las diferentes texturas y colores. Deberán realizar diferentes figuras, utilizando su imaginación y creatividad, la asistente preguntará a cada peque: ¿Qué estás creando? Para que los niños se den cuenta de que están formando ellos solos figuras, animales, objetos, etc.

“Dibujando con gises”

Salir al patio, delimitar el espacio que podremos utilizar, establecer los límites para esta actividad y proporcionar un gis a cada pequeño. Permitirles dibujar libremente sobre el piso, motivarlos y ayudarlos a tomar el gis correctamente. Es importante que les ayudemos preguntándoles qué es lo que les gusta de su casa, de su familia, de la escuela, etc… y así motivarlos a que lo dibujen. En esta actividad, se refuerzan los nombres de los colores y el conocimiento de su entorno.

“Coctel de frutas”

Antes de esta actividad lavarse las manos con agua y jabón de manera ordenada. Cada peque traerá una fruta picada desde su casa en pequeños cuadritos y dentro de un contenedor plástico, colocamos los contenedores en la mesa de manera que observen todos. Formamos a los niños en una fila y repartir un palito para brocheta para que ellos elijan qué fruta colocar a su palito, para ir formando una brocheta y mencionar el nombre de cada fruta. Las misses asistente y titular los regresan de forma ordenada a su silla para poder disfrutar de un rico alimento nutritivo.

“Encuentra tus zapatos”

Nos sentaremos en círculo y nos quitaremos los zapatos; una vez que todos los pequeños estén sin zapatos, la miss pasará con una bolsa grande y oscura para que ellos coloquen sus zapatos dentro de la misma. Agitamos para que se revuelvan, pedimos a todos que se levanten y se peguen a un extremo del salón en la pared; vaciamos la bolsa en el otro extremo del salón y damos la indicación para busquen sus zapatos y se los vuelvan a poner. Esta actividad va acompañada de música infantil o alegre para generar más emoción en ellos. Felicitar con una porra al ganador y si es de interés para los niños repetir, la actividad. Se puede variar los zapatos por el suéter, un gorro o gorra, la mochila, o algún objeto pequeño que ellos puedan identificar con facilidad.

“Somos pintores”

Podemos acompañar esta actividad de música relajante, se proporcionara a cada pequeño un dibujo en papel pellón, pinturas agua de diferentes colores y un pincel. Pegarán el dibujo sobre la pared protegida de un plástico para no manchar, pintarán su dibujo, procurando no salirse del contorno y las misses indicarán los nombres de los colores que pueden utilizar para cada dibujo. Es importante que ellos utilicen su imaginación y la asistente tendrá especial cuidado de corregir la postura y utilización del pincel en la mano.

“Armando un rompecabezas”

Indicar a los pequeños que se sienten por parejas y proporcionar un rompecabezas de pocas piezas a cada pareja para que compartan el material y trabajen en equipo. Nuestros rompecabezas son didácticos con colores brillantes y dibujos grandes fáciles de identificar como: frutas, colores, figuras, animales, lugares, etc. Motivamos a los niños para que vean las piezas del rompecabezas e intenten ensamblar correctamente las mismas en los espacios correspondientes, las misses tienen especial atención para identificar que los peques no se frustren y mostrarles que todas las piezas se pueden ensamblar.

“Saltando sobre colores”

En el patio pondremos dos filas de tapetes de foami alternando un tapete de cada color y repitiendo ese mismo patrón de colores (rojo, amarillo, azul, verde, rojo, amarillo azul, verde y así sucesivamente); los peques se formaran en dos filas y saltará uno por uno; al momento de caer sobre el tapete gritaran en voz alta el color de dicho tapete; regresan a la fila y repiten el juego. Todos están atentos de los nombres de los colores y si hay alguna equivocación al mencionar el color, todos repiten el nombre correcto del color.

“Jugamos con el tacto”

Dentro del salón de clases, se sentaran alrededor de la mesa y se les presentarán diferentes objetos: esponja, lija, terciopelo, un poco de harina, cubitos de hielo, masa, pintura dactilar, algodón, plastilina, etc. Taparemos los ojos de cada peque con una bufanda o paliacate, ayudándole para que toque cada material y preguntando: ¿Qué sientes?, ¿Cómo se siente?, ¿Es líquido?, ¿Está blando o duro?, ¿Está frío o Caliente?, ¿Es suave o rasposo?, etc. En esta actividad, buscamos que identifique que existen diferencias de temperatura, textura y solidez en los objetos que él conoce, motivándolo para que adivine correctamente de qué se trata el objeto que tiene en sus manos.

“Yo quiero ser…”

Mostrarles diferentes vestuarios de profesiones como: doctor, policía, bombero, payaso, enfermero, maestra, piloto, princesa, príncipe, súper héroe, mecánico, etc. Dejamos que se disfracen de lo que ellos quieran ser… escuchan las misses las opiniones de cada uno y resuelven las dudas que irán surgiendo mediante el juego. Es importante fomentar su imaginación y fantasía, hacerles ver las actividades y características de esos roles y que cada uno de ellos es diferente y requiere de conocimientos diferentes.

EDAD KINDER 1: De 3 a 3 años 11 meses.
“¿A quién pertenece este cuerpo?”

Todos los niños estarán sentados en “media luna”, seleccionamos a un peque al azar y le colocaremos una sábana para taparlo como si fuera un “fantasma”. Pediremos al fantasma que saque su mano derecha para preguntar a los demás ¿A quién le pertenece esta mano?, le pediremos que saque la otra mano, luego una pierna, la otra pierna, la cabeza, etc. Cada vez que el peque saque alguna parte de su cuerpo preguntaremos a los demás a quien le pertenece esa parte del cuerpo. Al final cuando salga completamente el pequeño de debajo de la sábana, todos dirán: “Ese cuerpo es de (nombre del peque)”, para que los niños se den cuenta que le pertenece al mismo peque y que todos tenemos un cuerpo único.

“Todos somos diferentes, pero tenemos los mismos derechos”

En otras actividades dentro de nuestra Guardería y Kinder, hemos trabajado con los derechos de los niños. Para reafirmar haremos lo siguiente: en una caja colocaremos una fotografía de cada niño del grupo; por turnos cada peque sacará una foto y se la mostrará al grupo; todos los niños identificarán de qué peque se trata. Mencionaremos su nombre y apellidos, lo describirán físicamente, y se pegará en un mural. Una vez que estén todas las fotografías platicaremos de lo observado: cada pequeño es físicamente diferente, cada uno tiene un nombre y apellidos propios, que todos somos parte de este espacio con pensamientos diferentes, pero todos tenemos los mismos derechos y obligaciones.

“Cantos y rondas”

Se pedirá a el grupo que piense en alguna ronda o canción que les guste y de forma ordenada, se mencionará en voz alta el nombre de lo que eligieron, se numerarán en el pizarrón, salir al patio y llevar acabo cada ronda que se escribió en el pizarrón. Los cantos y rondas favorecen el trabajo en equipo, coordinación motriz, memoria, etc.
Al regresar al salón, preguntarles a los niños qué canción les gustó más y para cerrar la actividad, se repite esa canción en el salón.

“Vamos al doctor”

Platicar en grupo que vamos a jugar al doctor, indicar a cada niño cuál será el rol que debe asumir (doctor, enfermero, enfermo, mamá del enfermo, recepcionista del consultorio, etc.), proporcionar el material que cada uno ocupará y conformar el escenario de un consultorio. Llevar a cabo el juego reafirmando la importancia del autocuidado y qué acciones de Higiene / Salud / Alimentación debemos seguir para evitar enfermedades.

“Qué festejamos en familia”

Pedir que traigan de casa 2 fotografías de celebraciones que hayan tenido con su familia (cumpleaños, visita al zoológico, alguna reunión especial familiar, viaje a la playa, al parque, posadas, actividad religiosa, etc.). Cada uno mostrará su fotografía y platicará al grupo todo lo que recuerde acerca de esa foto; de este modo intercambiaran usos y costumbres de sus familias y conocerán más de cada uno de sus compañeros. Debido a la cantidad de fotos, es la cantidad de Rondas para explicarlas, en este caso, cada niño explica en 2 rondas cada foto.
EL objetivo es que ellos perciban que cada peque tiene una familia diferente y propia, que hay actividades que comparten con otras familias y hay actividades diferentes entre las familias, fomentando el respeto por esas otras actividades.

“Siguiendo las huellas”

Dibujaremos huellas de pies en hojas de papel, las recortaremos y saldremos al patio pegando las huellas sobre el piso formando líneas curvas, rectas, zig-zag, círculo, etc. Luego nos formaremos en orden y uno a uno caminará siguiendo las huellas. También podemos dibujar las huellas directamente en el piso o solo trazar líneas y caminar sobre ellas. Estimulando su coordinación, equilibrio y seguimiento de las reglas del juego. La miss titular, hace la muestra de cómo dar el recorrido y menciona el nombre de las líneas en voz alta para que ellos las identifiquen.

“Clasificación de colores”

Dividir al grupo en tres equipos, se les proporcionarán diferentes dados – cubos variando colores, una caja de diferentes colores que tendrán que coincidir con los colores de los dados, indicarles que deberán de colocar todos los dados rojos en la caja del mismo color y así con cada uno de los colores. Establecer un tiempo límite para concluir la actividad, de este modo se trabajará en equipo, reforzarán su conocimiento de los colores y clasificarán en un juego dinámico y divertido.

“Conociendo las vocales”

Pegar una imagen grande de cada vocal y entonar diferentes canciones que mencionen cada vocal. Mostrar cada vocal al ser mencionada, así como motivar a que repitan las vocales. Posteriormente dibujar en papeles pequeños cada vocal, la maestra esconderá por todo el patio los papeles y dividirá el grupo en 5 equipos; asignando a cada equipo una vocal que tendrán que encontrar; regresando al salón y mostrando su letra.
Para finalizar los peques comentan en grupo ¿que tuvieron que hacer para encontrar su vocal?, así como mencionar todos en voz alta, cada una de las vocales encontradas, etc. Se pueden hacer rondas para cambiar las vocales de los equipos y así que les toquen en varias rondas, buscar vocales diferentes.

“El súper mercado”

Este juego es excelente para conocimientos matemáticos, ya que juegan a comprar y vender, para ello tienen que utilizar cantidades para pagar lo que compran, tienen oportunidad de conocer los números, asumen diferentes roles, conocen formas y tamaños al elegir cajas las cuales pueden ser cuadradas, rectangulares, grandes, pequeñas, en diferente color, etc.
La Maestra de grupo y la Asistente preparan los roles de cada peque, les explican y empieza el juego. Se pone un límite de tiempo y después se camban roles, deben las responsables tomar especial atención en ver cómo se desenvuelven y si es que el vocabulario que utilizan es apropiado, fomentando el respeto por todas los roles.

Generosidad

La cobija de espuma

En una vieja vecindad de la Ciudad de México arruinada por el tiempo vivía Ramona, una viuda, con sus pequeños Mariana y Joaquín. Había sido costurera en una fábrica, pero la habían despedido hacía dos meses. No tenía ahorros y una noche no sabía qué darles para cenar. Aquel día el hambre se veía en sus rostros pálidos y ojerosos. “¿Qué haré?” se preguntó. “¡Ya sé! Voy a ver a doña Zenaida”. Se refería a la anciana portera del edificio, una buena mujer que siempre parecía tener una solución para todo.

Salió al patio y llamó a la puerta de doña Zenaida, quien la invitó a pasar y, mientras tejía una cobija de estambre, escuchó el problema. “No te preocupes” dijo la anciana. “Vivo sola y siempre me queda comida, en el refrigerador hay arroz y picadillo del mediodía, llévatelos”. Ramona encontró los trastes y los tomó. Antes de salir doña Zenaida la detuvo: “Te falta algo porque mis muchachos tienen que crecer bien, luego me ayudan a barrer y me hace feliz verlos saltar la cuerda con tanta energía”. Le extendió una bolsa con dos bolillos y tres piezas de pan dulce y un cartón de leche que tomó del anaquel del comedor. “Muchas gracias por compartir su pan, doña Zena” le dijo Ramona al salir.

Mariana, Ramona y Joaquín cenaron con apetito pues doña Zena cocinaba rico, aunque con algo de chile. Conversaron muy alegres durante la merienda pues Ramona les dijo que al día siguiente tenía una entrevista de trabajo. El sueldo no era muy bueno, pero ya no les faltaría para comer. Brindaron con tres vasos de refresco frío y se levantaron a lavar las cacerolas de doña Zena. En una de ellas metieron las pocas galletas Marías que les quedaban en la despensa. Marta y Joaquín se fueron a dormir. Ramona dudó en llevar los trastes pues ya era muy noche, pero se animó al ver prendida la luz de la portería.

Llamó a la puerta, entró y le preguntó a doña Zena qué hacía despierta tan tarde. “Ay, hija, es que mañana nace el nieto de la señora de la Estética y le prometí una cobija. Pero con estas manos torcidas por la artritis no he podido terminarla”. “No se preocupe, doña Zena, yo sé tejer, por favor présteme las agujas y el estambre” dijo Ramona. Doña Zena se resistió al inicio (“No hija, no te sientas comprometida”), pero luego le dio los materiales. Ramona entendió bien el punto y continuó el tejido con facilidad mientras charlaban. Una buena jarra de café las mantuvo despiertas y en calor en aquella fría madrugada. Al amanecer, cuando estaba saliendo el sol, doña Zena se quedó dormida; a unas cuadras el recién nacido, un hermoso varoncito perfecto en cada detalle, daba su primer grito de vida, y la cobija —tan suave y ligera que parecía de espuma—, estaba lista. Todos eran más ricos que la tarde anterior.

De los Apeninos a los Andes

Marco tenía once años y vivía en Génova, Italia. Su padre trabajaba en una fábrica, pero no ganaba suficiente y sus deudas crecían. Por esa razón, la madre decidió partir a Buenos Aires, Argentina, para emplearse en la casa de una familia pues los sueldos que pagaban allí eran buenos. Pensaba ahorrar alguna suma y luego regresar. Aunque le dio tristeza separarse de los suyos, partió llena de esperanza. Por fortuna encontró un buen trabajo con los señores Mequínez.

Cada mes escribía a Génova y les enviaba todas sus ganancias. En una ocasión les mandó una nota diciéndoles que se sentía enferma. Luego sus cartas dejaron de llegar. Ellos le escribieron, pero no tuvieron respuesta. Trataron de averiguar qué ocurría, mas nadie pudo informarles. La única solución era ir a buscarla hasta Buenos Aires.

Como ni el padre ni el hijo mayor podían abandonar su trabajo, Marcó se ofreció.

—Iré a Buenos Aires. Estoy seguro de hallarla —dijo.

Aunque su padre no estaba convencido, le dio permiso. Con escasas prendas de ropa y unas monedas, abordó el barco de un capitán amigo que se dirigía a Argentina.

A bordo del navío tenía miedo y tristeza. Se sentía solo, alejado de sus seres queridos y rumbo a un destino extraño. Comenzó a dudar, quizá su madre ya no vivía…

El viaje duró 27 días. Al desembarcar se vio en una enorme ciudad llena de nombres raros. Preguntando llegó a la dirección de su madre. Tocó la campanilla y una señorita abrió la puerta.

—¿Vive aquí la familia Mequínez? —preguntó Marco.

—No, ahora somos otros los inquilinos —respondió ella.

—¿Dónde han ido? Mamá trabaja con ellos —inquirió Marco.

—Están en Córdoba.

La señorita y su padre le explicaron cómo llegar allí, aunque era difícil pues quedaba muy lejos. Le regalaron algunas monedas y le desearon suerte.

Muy cansado, Marco abordó una barcaza de vela que transportaba fruta a lo largo de un río enorme y peligroso. A veces pensaba en darse por vencido. Pero sus compañeros de viaje lo animaban:

—¡Ánimo! Debes ser valiente y estar orgulloso de tu búsqueda.

La barcaza llegó a Rosario. Aún lo esperaba un largo camino por tierra hacia Córdoba. Desesperado, se sentó a llorar en la calle. Entonces, por pura suerte, se encontró a un viejo marinero que conoció en el viaje que lo había traído de Europa. Éste lo presentó con otros camaradas genoveses que vivían allí, y entre todos reunieron el dinero para comprarle un pasaje de tren.

En el vagón Marco se sentía mareado y muy débil. Lo asustaba estar tan lejos de Génova. Creía que las fuerzas no le alcanzarían para llegar. Pero una vez más lo logró.

En Córdoba buscó la casa de la familia Mequínez, pero en ella le dijeron que se habían ido a su estancia de Tucumán, a 500 leguas de allí. ¿Cómo ir tan lejos? Una buena mujer le informó que al día siguiente un comerciante partiría rumbo a esa zona. Tal vez podría llevarlo consigo en la carreta tirada por dos grandes bueyes. El carretero era un hombre duro, pero Marco lo convenció y así comenzó su nuevo viaje. A cambio de llevarlo le exigían un trabajo agotador: cargar forraje e ir por agua para los animales.

No lo trataban muy bien que digamos. La situación se prolongó casi por un mes. No dormía, comía mal y en una ocasión hasta tuvo tantita calentura.

En un punto del camino le indicaron que se bajara, pues ellos no llegaban directamente a Tucumán. El pequeño siguió el resto del trayecto a pie. Las plantas le ardían de tanto andar y le parecía muy remota la posibilidad de hallar bien a su mamá. No estaba tan equivocado, pues la señora llevaba varias semanas en cama, enferma y angustiada por encontrarse lejos de su familia. A pesar de que los señores Mequínez la cuidaban con mucho cariño nada parecía animarla y se resistía a la operación necesaria para curarla.

Pero una mañana el pequeño Marco llegó a la casa donde se encontraba, casi descalzo y con su ropa rota. Al verlo, su madre no podía creerlo. Llena de felicidad por estar de nuevo junto a su pequeño, lo abrazó muy fuerte y le dio muchos besos. Admirando su ejemplo de templanza y tenacidad decidió aceptar la operación.

Ésta fue todo un éxito. A los pocos días la señora se hallaba restablecida y feliz de tener a su hijo al lado.

Marco se inclinó para darle gracias al doctor, pero éste le dijo:—Levántate muchacho. Eres todo un héroe. Tú fuerza la ha salvado y la aventura que viviste te dio el temple necesario para enfrentar la vida y sus desafíos.

– Fuente Electrónica: http://www.fundaciontelevisa.org/valores/cuentos/enero-cuento-de-generosidad

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